miércoles, 10 de marzo de 2010

ilusiones delirantes

En un principio, la niebla acaeció. El brillo empezó paulatinamente a opacarse y a volverse un pequeño reflejo, y pasado el tiempo, simplemente se volvió una mancha gris detrás de la superficie rocosa. La superficie se fortaleció y se volvió aún increíblemente más dura, con lo que terminó por ser completamente impenetrable, y ese antiguo resplandor dejó ya siquiera de percibirse. No había ya nada más que la coraza, creada inicialmente para ser destruida, proyectada para proteger la luz; pero que la piedra finalmente ahogó en su extensión, hasta volverla sombra.
Quién sabe cuantas eternidades incuantificables pasaron hasta que la roca fue finalmente derribada en búsqueda de aquel fulgor interior; desperdigándose con ello una piedra oscura y fragmentada. ¿Era posible, a partir de esa gravilla insulsa e imprecisa, rescatar la sustancia inicial que parecía por siempre arruinada?

sábado, 6 de marzo de 2010

Recapitulación estival

Crítico anónimo, siéntete afortunado! Las vacaciones me dieron bastantes cosas para pensar, y la vida ha vuelto a su grandioso equilibrio, es decir, estoy suficientemente mal para escribir otra vez! De mi cuadernillo puedo extraer unas cuantas pequeñas ideas o relatos de calidad variada... Aquí están todos de una:


Sonrisas Sinceras

(Escrito originalmente el 7 de Febrero de 2010)

Una vez una señora me agradeció haberle regalado mi sonrisa, y hasta hace poco, no había tomado el peso de esa apreciación. Descubrí que las sonrisas sinceras son un reflejo extraordinario de qué tan humildes son las personas, y por tanto, que tan fácilmente para mí es generar una conexión con ellas (“que tan bien me caen”). En general, puedo afirmar que sonreír sinceramente está tabúizado, aunque no tenga muy claras las razones de este hecho; la costumbre impone medias sonrisas, carcajadas alharacas o seriedad absoluta. Cualquiera de las tres resulta en una gesticulación de indiferencia. En cambio, una sonrisa directa, espontánea y transparente hace visible la empatía, fin último, según yo, de ella. La sociedad y sus prácticas imperantes han incluso llegado a modificar el gesto más natural de la conducta humana.

PD: Voy a poner más atención para cachar si estoy pelando el cable o no.


Envidia

(Escrito originalmente el 17 de Febrero de 2010)

Él es el contraejemplo a mi mediocridad. “Soberbio” y culto, lleva una vida conectada a sus intereses y a su necesidad de ayudar. “Sus intereses”, en relación a lo que él considera mejor para la colectividad y no a placeres fútiles, es decir, sus intereses son actos con sentido. Frente a él, todo lo que siempre quise ser reaparece y exacerba mi flojera y cobardía. Mi argumentación queda sin ningún sustento frente a su sabiduría. Aunque toda su visión sea cerrada e invalidante, no me siento capaz ni oportuno de criticar desde mi forma de vida acomodada y cobarde. Lo “envidio” profundamente…


Agnosticismo

(Escrito originalmente escrito el 18 de Febrero de 2010)

Crecí…

El misterio de la vida pasó de ser terrorífico a magnífico. Me enorgullece mi agnosticismo, no me incomoda estar seguro de no estar en lo cierto. Al fin y al cabo, todas son teorías; desde el pragmatismo antiguo tradicional hasta el nuevo pragmatismo cuántico, la divinidad de la vida es inexplicable y tanto la razón como la sensación son determinantes para cada cual. De un momento a otro, la vida dejó de ser complicada; simplemente me abandoné a vivir, eso es todo lo que importa y todo lo que nos es posible.


Da Capo

(Extracto de carta escrita originalmente el 28 de Febrero de 2010, nunca enviada, con ideas agregadas escritas el 7 de Febrero, y con secciones omitidas para la privacidad de las partes. Tengo la impresión que voy a arrepentirme de publicarla, pues no porque lo haya sentido sea cierto, y aparte no está nada de imparcial)

Estimada:

Sé que falta algo. No tiene sentido que lo ocultes, o más bien, no dañarme el autoestima es inconducente; mi cerebro es mucho más mordaz. Probablemente la realidad sea mucho menos dura que mis elucubraciones mentales. En cualquier caso, mi suposición es que no fui lo suficientemente encantador, si hubiera sido así, cualquier excusa tuya se hubiera sumergido; hubieras cedido a tus necesidades con gusto. Que joda haberte sentido mía, y luego recordar que mi personalidad no es atractiva, soy una lata de pies a cabeza: mi timidez, silencios, mediocridad, cobardía e inexperiencia lo reafirman.

No fui suficiente. Sé que sucede, en todo caso estoy no me duele tanto, estoy en un momento de insensibilidad . De cualquier manera nunca voy a ser suficiente para nadie, siendo ésta la gran revelación de nuestra historia. Porque descubrí que mis ansias de tener una relación no se debían a que únicamente deseara experimentar; sino más bien era sentir por primera vez mi incidencia en la vida de otras personas, cosa que realmente nunca he experimentado, y lo sabes. Tengo contados amigos con los que la conexión se ha diluido con el tiempo y las distancias, pero sobre todo, nunca creo haber llegado al grado de unión como para sentirme indispensable. Hay veces que simplemente creo que seré recordado como un tipo “buena onda”, buena persona, ¿Pero dónde se sustenta eso? Creo que estoy siendo demasiado general, por lo que aclararé: jamás he podido sustentar una relación intensa con mis pares, tal vez por mi propia naturaleza de ser y desenvolverme socialmente. Suena un poco pesimista, pero ya llevo mucho tiempo intentando, intentando muy fuertemente revertir un destino que parece inexorable: ser un tipo solitario y brutalmente enrollado, pero, al fin y al cabo, buena persona.

“No dependas de mí”: Debí haberte escuchado antes, tenías razón aún sin saber nada de esto.

Vuelta al inicio, es decir, ningún lado.

PD: Puede que, para variar, me esté enrollando más de la cuenta, y sea demasiado exigente conmigo mismo y con el mundo; y además esté siendo muy injusto con muchas personas. Lo lamento de antemano, pero estos últimos días han sido terribles. Muy probablemente este mensaje no tenga ninguna validez en unas semanas o meses más.


Lucky For Her

(Escrito originalmente el 4 de Marzo de 2010)

Después de varios días seguidos de ese dolor penetrante, de esa emoción e ilusión que en conjunto con el fracaso se sienten como una opresión en el pecho que afiebra, que aligera y entrecorta el aliento, me reí de mi mismo. Me separé del personaje acongojado y entristecido, para verlo con otra perspectiva, y me pareció que su inocencia y su tormento eran estúpidamente exagerados, y esa estupidez paradojalmente me divirtió, como si no se tratara de mí. Toda esa amargura relacionada con los recuerdos y la consecuente inaccesibilidad a situaciones similares por un buen periodo de tiempo se transformó en una belleza de momentos únicos e irrepetibles para mí; dejando de lado por un momento mi incidencia en la vida de otras personas, dejando de lado que tal vez no fui suficiente para esta relación o las relaciones en general, dejando de lado mi ego; al fin me sentí con la libertad de decir: a la mierda el resto.

Lástima que me duró como un día...


lunes, 1 de marzo de 2010

Engranaje

Condénenme, repróchenme, no soy tan bueno ni tan destacado! Soy preso de mi cabeza, ella es mucho más dura que ustedes! Las flores que me tiran solo me alimentan internamente para que ella se ensañe salvajemente. Quiero dejar de sentir, pero sobre todo de pensar, pensar me hace mal, me deprime y me enrolla. Quiero seguir órdenes feliz y eternamente, y no vincularme con nadie; cual autómata en su función. Quiero ser engranaje. Aún más.

sábado, 5 de diciembre de 2009

y tu idealismo te hará caer

Uff, largo tiempo sin actualizar… Como alguna vez dije, el estar decaído me hacía escribir, y hacerlo era en cierto modo una “descarga terapéutica”. Se extrae entonces que he estado bien estos últimos 4 meses…

Y vaya que sí. Como a algunos nuevos conocidos les dije, estoy en “mi mejor momento”. Y bueno, el ejercicio de enfrentarme a mi contraparte interna; el temido arrogante y su consecuente dirección de conducta (representada interiormente como un dictador censor – no lo expliqué en el blog y me da lata hacerlo, infiéranlo), rindió frutos inesperados al descubrirla y evitar así su desagradable aparición.

Han cambiado con esto también mis inquietudes, ya que no estoy desesperado por “experimentar”. Si las cosas se dan, bien, pero si no, no me hago mala sangre. El antiguo yo se hubiera desesperado de la poca efectividad de mis “nuevas estrategias”, que consisten, fundamentalmente, en hablar más y pensar menos, y aunque hasta ahora no me han reportado relaciones de envergadura, debo remarcar que las antiguas eran peores (teniendo sus metodologías ningún objetivo discernible). Ahora por lo menos estoy conociendo gente nueva.

Con todo, me he dado cuenta que no tengo interés de vivir la vida loca. Siempre he querido cosas serias, y a pesar de que, como cualquiera, tengo un ímpetu hormonal, lo desvío o lo reprimo, teniendo tal vez nefastas consecuencias anímicas que se pueden entrever en este blog. En cualquier caso, soy un enrollado de primer nivel, y todo esto me inquieta, porque si “no tengo” un deseo instantáneo, ¿Qué me asegura de que en algún momento, luego de desarrollada una relación, lo tendré? Ha pasado ya bastante tiempo de la última vez, y dentro de todo las esperanzas se desvanecen… Tal vez la rigurosidad de mi reflexión (en cuanto a no-instintiva) sea lo peor que puedo hacer… Y mi idealismo me haga caer…

De todos modos, prefiero caer y desencantarme habiendo antes creído tener lo que quería…

sábado, 15 de agosto de 2009

Hipócrita

Soy una máscara. Siempre lo fui. Lo elegí. Quería ser de cierta manera y me adecué a ello. Me absorbí. Y yo mismo y luego mi mente por costumbre se hizo cargo de censurarme para mantenerme dentro de mis márgenes.
Eso hasta ahora. Enfrenté a mi temida contraparte, y fue liberador, pero espeluznante. Porque si bien elegí ser de cierta manera, siempre he tenido dos polos, y he sido un hipócrita al esconderlo. En cierto modo se puede elegir, pero haberlo negado es simplemente haber negado una parte de mí. Soy tan arrogante como me enorgullecía de ser humilde, y lo detesto y lo detestaba. Por eso lo hundí.
Pero no soy solo hipócrita en ese ámbito. Creía ser una persona servicial, generosa y empática, ¿Pero dónde están los actos? ¿Cómo, a pesar de tener ese llamado tan evidente, había situaciones que se sobreponían a las ansias de ayudar? ¿Cómo, si es que me llena tanto, jamás he hecho algo de envergadura?
¿He sido, además, un hipócrita en la música? ¿Tanto ha sido mi temor de fallar que no le he dedicado todo el tiempo que una pasión merece? ¿He encubierto mi pánico con excusas?



Creo que ése es el final de este camino. Estoy absorbido en mi temor al fracaso y a la frustración, conducido a mentirme a mí mismo.

viernes, 10 de julio de 2009

Fénix?

y sí... ahí estaba yo, el jueves pasado, incrédulo, escuchando los consejos para mejorar mi proyecto... Transformando otra vez toda la figura, todo el programa, y sabiendo que no vendrían días de relajo, pero creyendo de que trabajando como psicótico, todo era posible... y claro, al día siguiente estaba con la cabeza estampada a la pantalla para una maratón de trabajo de readecuación de proyecto, transformación de proyecto, modificación de proyecto, vistas de proyecto, maquetas de proyecto, proyecciones de proyecto (xD), etc...
Y, evidentemente no podía ser de otra manera... Trabajé viernes, sábado, domingo pasando de largo a lunes, lunes, y martes pasando de largo a miércoles... pero aún así, me faltaron cosas que hacer, que revisar, que detallar. Anécdota aparte es el tremendo lío que tuve para plotear, con Gráfika aparentemente vacío la mañana del miércoles, para enterarme después (2 pm y entregaba a las 3) que la cola era de pendrives y no de personas; iPlot en el número 63 y yo con el 80 (minutos más tarde), un plotter en providencia que no tenía tarjeta de crédito (2:30) y que se pusieron a revisarle los virus a mi pendrive (que por lo demás no tiene, pero se demora AÑOS en eso), para que dieran las tres y recién empezar a plotear, llegar a las 3:30 a colgar, y milagrosamente salvarme el trasero, recibiendo la comprensión del Teo. Ya pasados los apuros, comienza el pánico de presentar. Para variar, apenas me hice un esquema mental de cómo disertaría, pero según me comentaron fue bastante brillante mi forma de explicar, de exponer, de argumentar teóricamente mi idea inicial. Pero, eso era todo... Faltaba un desarrollo más acabado del proyecto, desenredarlo, hacer más visible toda la hermosa teoría presentada. De todas formas, salí bastante animado de la corrección con la frase: "Tienes una idea respetable"
A partir de allí comenzó un problema que había previsto anteriormente, pero que no creí que fuera a darse con tal intensidad, y la razón de esta entrada... Teniendo cierta certeza de que una idea valorable representaba algo de éxito, hubo un breve pero largo momento (reloj contra sensación) en el que creí que todo mi problema vocacional era simplemente una forma de justificar mi mediocridad durante todo el semestre. Justificar la poca cantidad de ramos y la falta de motivación por el solo hecho de que me estaba yendo mal.Y a partir de allí comenzó una nueva espera, dentro de todo bastante tranquila (tuve la sensación de haber aprobado sin pena ni gloria gracias a la presentación y la idea; bastante confiado a decir verdad) para que después me enterara de que no había sucedido tal cosa.


Hubiera sido una noticia terrible para cualquiera.


Sin embargo, creo que fue lo mejor que me pudo haber pasado. Aprobar decentemente me hubiera dejado en un limbo bastante desagradable, y me hubiera costado mucho más tomar una decisión. Puede sonar más mediocre aún salirme por haber reprobado taller, pero es un proceso que ha tenido mucho tiempo anterior de germinación como para que se atribuya únicamente a eso (y como para dudarlo porque me haya ido bien). Sea acertado o no, haberme echado taller III sentenció a la arquitectura a cambiar de posición en mi listado de intereses, y será, por ahora, una experiencia extraña, de mucho trabajo, con creatividad puesta al límite y exceso de trabajo manual; acompañado de un reducido grupo de personas extraordinarias, y otros muchos bastante brillantes (pero solo eso, lamentablemente)...

¿Qué otras cosas se pueden sacar en limpio?
- A pesar de que a la arquitectura la había mandado a freír espárragos mucho antes de mi reflexión en el examen, di lo mejor de mí para poder entregar lo mejor que pude (teniendo el examen ad portas, es cierto, no fui del todo responsable en el transcurso del semestre), cosa que me reportó elogios y por la cual me siento gratamente satisfecho.
- Ya es el tercer taller en el que puedo comprobar mi argumentación y mi honestidad como herramientas poderosas, a pesar de mi timidez y nerviosismo natos. Los profes fueron bastante categóricos al hablar de una idea muy interesante y bien explicada, y por lo que les agradezco haber enaltecido eso y no haberme masacrado al faltar los tres cortes.

Bueno, no sé que más... Ése fue el reporte reprobatorio
Saludos

viernes, 26 de junio de 2009

Temporada de Decisiones...

Se las debía... ya había pasado harto tiempo de la última entrada. Un escenario desagradablemente típico, viernes en la noche sin salir, pero extrañamente hoy no me molesta. Esta vez será particularmente escribir por escribir, tengo algo que contar pero sin ningún esquema ni idea predeterminada.

Estoy complicado. Hoy fue un día prolongadamente placentero, y lo había esperado con ansias. Organicé una junta de final de semestre para mis más cercanos aspirantes a arquitectos. Deseaba crear un marco para poder contarles mis últimas decisiones en torno a mis dudas vocacionales. Decisiones que según lo que transmito aún no tengo claras, pero que quería revelar para empezar el camino que terminaría por finalmente sentenciarlas.
Me asusté. No solo por contarles mi posible partida (y por lo tanto probable distanciamiento), sino que también porque tengo un camino duro e impredecible por delante. Claro, es evidente lo que debo hacer, pero me aterra volver a equivocarme... Además, tener que volver a hacer lo que hice hace un año y medio atrás, con la mitad del tiempo y sin el training constante es casi como lanzarse al azar. Espero que mi memoria sea tan buena como recuerdo que era...


Qué extraños he sentido mis problemas habituales últimamente. Siempre han sido obvios de solucionar y obvios de entender, pero el otro día los comenté, y fue como... "¿Este wn es tonto?" Lo que me queda es hacer el click, traspasar lo evidente racional a lo emocional, y creo que es el paso que no puedo hacer solo... (Punto a desarrollar algún día cuando esté más más conectado con esas sensaciones)




Quiero expresarme! El arte, la música y la literatura me llaman con vehemencia! ¿Por qué esta atracción tiene tanta intensidad? Tal vez tenga mucho que decir, tal vez no, ¿Pero de verdad a alguien le interesa escucharlo? ¿Alguien se siente identificado? ¿Tendré la habilidad para poder innovar?
Se vienen la vacaciones de invierno, y mi etapa de creación musical autoimpuesta... No puedo esperar!

PD: Como se nota cuando mi estado de ánimo es de expectación en vez de problemática. Se desprende automáticamente del texto. Es impresionante. Y también como eso genera menor cantidad de información revelada.
PD2: Bastante "el aporte" esta entrada...